BLACK7SEVEN II : EL DESPERTAR DE LOS ELEMENTOS

 

En el principio el todo era la nada, y la nada era el todo, siendo así Landros el único y poderoso ser.

De su propio yo, Landros creó un mundo de magia poblado por los imperfectos y para mantener el orden y su palabra en el mundo, engendró ocho hijos, ocho señores, ocho sus avatares que mantendrían el equilibrio.

Y corrió el primer año y los hijos de Landros discutieron acerca de quien debía ser el dueño del mundo.

Elix'Sharal, el fuego y señor del ímpetu, reclamó su derecho pues era la furia, el vigor y eran estos los instintos que movían a los simples. Sí, sin duda, yo debo ser su señor.

Grognar, la tierra y Señor de la templanza, se opuso pues, el mundo es tierra y sin tierra no hay mundo, yo soy su señor y así lo querría padre.

¿Tú señor del mundo? Inquirió Nedane, el agua y Señora de las mareas. ¿Tú que retrocedes ante mi avance, tú que sin mi serias inerte? Sin duda yo debería ser ama y señora del mundo.

¿Acaso no escuchas las palabras que salen de tu boca hermanita? Preguntó Hanik, el aire y Señor del viaje. ¿No comprendes que soy yo quien os doblega? Soy yo quien aviva el fuego, yo quien crea tu oleaje, yo quien con mi aliento desgasto la roca. Sin duda yo debería ser el señor del mundo.

¡¡Silencio!! Exigió Illeon, Luz y sabiduría, y el mayor de todos los hermanos. ¿Es que la locura os pierde? Sin mi nadie podría ver, las plantas no crecerían, la gente estaría sumida en la oscuridad. Yo, y sin duda yo, debo ser señor del mundo.

Unas jóvenes carcajadas interrumpieron ha Illeon, eran Ankou muerte y destino, y Luthgardis Sombra y libertinaje, gemelos y los mas pequeños de los hermanos. Yo, señora de la sombra, la bailarina, la magnífica, ¿Quien si no yo, la más bella, merece ser dueña de este mundo?

No te confundas hermana, pues soy quien limpia el mundo de los que ya no están, soy señor de sus destinos, nadie mas que yo merece dicho privilegio.

Pobres necios. Me entristece ver que mis hermanos poderosos avatares están contagiados de la ineptitud de los simples. Yo Dayna, Vida y fertilidad, soy quien les engendra, soy quien les regala el don preciado de su alma. Sí hermanos, yo soy su señora.

Así los Avatares, hijos de Landros, discutieron durante medio año y comenzaron una sangrienta guerra por el poder del mundo que su Padre, como a ellos, había engendrado. Y usando a los simples como los peones de su demente juego pelearon durante setecientos años y siete más.

Y en estos días en que la guerra azotaba el mundo que los simples imploraron al Padre:

-“Padre creador. Landros todopoderoso. Escucha nuestro ruego y líbranos de esta penuria”.-

Así Landros escuchó el lamento de los simples, y se enfureció con sus hijos.

-Estáis destruyendo lo que con mi cuerpo yo cree. Matáis a los seres que de mi vida yo parí. Y con cada una de vuestras calamidades me estáis insultando a mi, vuestro Padre creador. Desde hoy mismo abandonareis este mundo y se lo regalareis a los simples pues de ellos es esta tierra y para ellos la cree.

Pero los Avatares, con el orgullo herido, maldijeron a los simples con sus palabras de poder:

-“no queréis servirnos aún y siendo nosotros vuestros benefactores. Nos marchamos y os dejamos vuestro mundo pero nuestra magia, nuestro elemento parte también con nosotros. Si no queréis servirnos, tampoco nosotros os serviremos a vosotros”.

Y con estas palabras abandonaron el mundo uno en cada punta del universo, uno en cada uno de los brazos de Landros

 

 

 


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